A ti, que vas a llegar

thoughts

Sábado 15 de Octubre de 2016

Juepucha. Son las tres y cuarenta y tres de la mañana en Cartagena y todo lo que tengo que decir es: WHAT THE FUCK. Amo Cartagena. Me parece la ciudad ideal. Tiene una luz tenue y unas murallas y el sonido del mar y un clima más o menos amigable, pero lo más importante, tiene gente, mucha gente que se quiere querer.

Llegué al hotel pensando que esto era una mierda. Que nunca en mi vida había hablado tanto de ti. Que mejor debía dormirme. Que estaba absolutamente mamada. Que había tenido clases, había ido a trotar, comer y luego rumbear. Que mejor era dormir, que quién putas se pone a escribir cuando llega de rumbear. Que me durmiera. Pero no. Caprichosamente sigues aquí. A tu puta manera. De tu forma. Con tu sonrisa.

Por eso, porque acabo de llegar. Porque eres lindo, y porque lo que pasó hoy fue raro, sentí la necesidad de decirte que hoy pensé en ti. Sí, pensé en ti. Dije que estaba segura que eras increíble. Que me sacabas las sonrisas más absurdas del planeta. Que tu hobby era construir sueños y cumplirlos. Que me hacías reír y gozar. Que buscabas ponerme a mi primero sobre cualquier otra cosa y tu alma no tenía límites. Que habías viajado, hablabas idiomas, eras exitoso, familiar, soñador, divertido, buen polvo, churro, y las demás cosa…

Una y otra vez me dijeron que no existías, o que estaba muy exigente o muy cerrada. Que debía salir a buscarte, me preguntaban una y otra vez, que cuáles son las formas de hacerte llegar a mi vida, que tenía que abrirme, buscarte, pues definitivamente no ibas a llegar a tocar la puerta de mi casa (si supieras lo que hay tras la puerta de mi casa, o sea, mi familia –incluyendo Rosa- tocarías ya mismo).

Pero ¿no me entienden? ¿No me estoy expresando bien? ¿La gente dejó de creer en el amor? ¿Creo demasiado en el amor? No lo sé y en realidad me vale huevo; yo creo en ti. Y vas a llegar. Como eres. Como sé que eres. No antes. No después. Y sí, tocando la puerta de mi casa, sin salir a buscarte. Porque no quiero buscarte. No quiero salir de caza. Eso ya lo hice. Eso ya me aburrió. Eso ya no es lo mio ni lo que quiero.

Y aquí estaré, aquí estoy para que nos disfrutemos, nos gocemos, crezcamos, construyamos. Porque yo nunca he sabido cómo querer, ni cómo dejarme querer. Pero tengo tantas ganas de quererte y dejarme querer que se nos va a hacer imposible no dejarnos arrastrar por el amor ideal.

Hay muchos relámpagos hoy. Y eso, estoy segura no quiere decir nada. Pero hace mucho no veía tantos juntos. Parece que en el cielo hubiera un matrimonio. Deli. Y ojala sí, pero no me importa. Solo te quería decir que hoy pensé full en ti. Así me dijeran todo lo que me dijeran yo sigo SEGURA que existes y eres increíble. Que también me soñaste y me pediste. Que te parezco un sueño como tu a mi y no nos cabe el amor.

Ni en el cuerpo, ni en el alma, ni en la sangre y menos en la vida misma.

Hoy pensé mucho en ti.

Nos vi acostados en nuestra cama después del sexo celebrando mi ilusión. Riendo y riendo más. Siendo cómplices, amigos, socios y amantes. Estábamos juntos y me hacías feliz y yo a ti. Mis piernas estaban entrelazadas con las tuyas y con cualquier cosa que decía me querías comer la boca.

Estoy feliz de estar loca por ti. De esperarte. De creer en mi y en ti. Siempre supe que en momentos como hoy en que en tantas veces me dijeron que no existías, iba a poder mirarte: y aquí estarás, siendo ni un centímetro menos de lo que pensé y cuatrocientos mil millones mejor de lo  que soñé.

Me dijeron que qué debía hacer para buscarte. Yo dije que NADA. Que ibas a llegar y punto. Que lo sabríamos. Que habría una señal que nos reconocería. Que estaba harta de buscar y de amoldarme a lo que quieren ver. Que yo solo quiero ser lo que soy y a partir de ahí gustar o no. Que no me quiero esforzar. Que esto es lo que hay.

Que nunca me he sentido tan buena y tan preparada. Tan sensual y consciente. Con el corazón con tantas ganas de amar y la mente abierta a aprender y crecer.

Y se rieron. Pensaron que me había safado. Que había enloquecido para siempre. Se rieron de mi. Dijeron que no existes. Pero, já.

Te amo y me voy a dormir, nos vemos pronto, algún día, pronto, cuando nos conozcamos y la magia suceda.

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5 comentarios en “A ti, que vas a llegar

  1. princesa, las palabras perfectas en el momento perfecto ! gracias a ti por escribir , se cansa uno de buscar y de cazar y hay que dejarse encontrar totalmente y soñar que el amor perfecto para uno si existe , perfecto ademas de las imperfecciones y que cuando llegue lo amare con locura . eso lo se !!! gracias de nuevo

  2. Y es que a mí me pasó, me perdí en la desilusión luego recupere la esperanza, luego caí en un avismo de inseguridad y cuando toqué fondo me di cuenta que a la final no sabia ni que quería, cómo iba a llegar alguien si ni siquiera yo sabia quererme, entonces deje de buscar pero soñaba con esa persona, anhelaba su amor y un día sin pensarlo lo conocí, de la manera más desarreglada sin oler a nada más que al jabón, sin buscarlo, con un poco de resignación pero ya con el corazón lleno de parches (porque eso de andar llorando penas eternamente no es lo mío) … Lo vi y supe que era él, lo ame en ese instante como él a mí, algo místico, mágico, delicioso algo milagroso y divino, lo amo con locura me encanta, no soy yo, no es él, somos los dos, aprendiendo a ser felices y creyendo en que nada ni nadie supera el instante en que estamos juntos, haciendo de nuestra relación el mundo ideal, cogiendola suave, soñando en grande, simplemente mi sueño hecho realidad. Y entonces él si existía!

  3. Ha sido un día difícil. Entre la gripa y la soledad me he consumido valiosas horas de mi vida. Cada vez siento que me alejo más de casa y navego entre un mar de sueños sin sentido para muchos, pero con sentido para mí. Una vez más me sumerjo entre letras, fotos, noticias, videos, memes y demás pendejadas para que las horas pasen. Pero no fue en vano, hoy apareciste tú y como hace años que no escribo y como hace tiempo que no dedico unos renglones, estos son para ti.

    Hoy te conocí. Te he visto mil veces, en fotos, en videos y hasta en sueños, pero finalmente hoy te conocí. Y no me importa que no te haya percibido con mis sentidos, no te vi, no te olí, no te escuché, no te rocé, ni mucho menos te besé, sin embargo sí te sentí. Sentí que tus palabras me hablaban como si fueras tú susurrando a mi oído. Sentí que la brisa fría de esta noche de diciembre me llenaba el corazón bonito, como queriendo decir que llegaste, que ya pare de buscar, que tu sonrisa siempre ha sido lo que mis ojos han querido ver y tu acento la melodía que siempre he querido escuchar.

    Te sigo silencioso entre flechas, estrellas y corazones desde hace ya buen tiempo. Siempre sonriente, irreverente, alegre, sencilla, tierna y alocada; sensata, honesta, sincera, sensible y apasionada; comprometida, arriesgada feliz. Una mujer amorosa, inspiradora y abierta. ¡Y sí que lo eres! Porque justo cuando vi que estabas en esta locura, quise más que nunca seguirte la pista, cogerte la caña, picar el anzuelo. Y hoy, como el hombre valiente, feliz, libre y comprometido que soy, me lanzo al ruedo, por ti, por mí y por la locura de conocerte más allá de las palabras y los anhelos, más allá de los trinos, las fotos y los cuentos.

    Yo, como tú, no he dejado de creer en el amor, y creo en él como esa fuerza divina que mueve el universo, que cuando falta endurece corazones y acaba con países enteros. Creo en el amor como el elemento que cura enfermedades, que libera las almas y regala sonrisas. Creo tanto en el amor que lo llevo en la piel, tatuado y sin saber que te amaría a ti.

    Ya quiero verte reír con mis malos chistes, enojarte con mis pendejadas, enamorarte de mis canciones y derretirte con mis palabras. Ya quiero caminar contigo por la playa, volar a cualquier rumbo, pero ir contigo dondequiera que vaya. Quiero escribirte poemas y recitártelos en las mañanas, hacerte el amor en el día y llevarte café a la cama. Quiero soñarte por la noche y verte despertar a la alborada.

    Y aún ni sé si estas palabras lleguen a ti, y ya te siento, y ya te pienso y ya te amo.

    Es que justo por estos días me preguntaba cuánto debía estar solo para sanar a fondo el alma, y no quiero estar solo si eres tú quien me acompaña.

    Quiero que sepas que te amo, que te conozco, que te espero y que te extraño, Princesa Samaria.

  4. Me siento 300% identificada con esto! Parece que lo hubieras leido de mi mente. No quiero cazar, no quiero buscar, no quiero forzar nada. También sé que anda por ahí, idéntico o mejor de lo que me lo he imaginado, creyendo que no existo o que soy imposible…. Leo esto y el corazón se me quiere salir del amor… Y llega en el momento perfecto, en un día en el que se me estaba yendo la esperanza… Gracias princesasamaria

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